TRAZABILIDAD
ATRÁS IDENTIFICACIÓN RFID (APLICACIONES) BIOMETRIA (APLICAC.) CCTV VISIÓN ARTIFICIAL TRAZABILIDAD MANTENIMIENTO PROYECTOS SISTEMAS SCADA PLC MATERIALES FORMACION UTILIDADES

 

La trazabilidad es una herramienta para conocer todos los elementos que intervienen en la elaboración de  un producto (materias primas, aditivos, envases, etc.) y todas las fases por las que pasa dicho  producto (adquisición, recolección, producción, elaboración, almacenaje, distribución, etc.).
 
El concepto de trazabilidad, definición bibliográfica
La palabra trazabilidad es un término moderno, puesto que hace tres años no lo encontrábamos en el diccionario. Existen palabras como traza, rastro, pista, y, si bien todas apuntan hacia el mismo concepto, hasta el año 2004 no aparece este vocablo, definido como:

 

La capacidad de reproducir el historial de un producto, con el fin de poder localizar rápidamente el origen de los problemas que puedan surgir en su elaboración o distribución y evitarlos en el futuro

Gran Larousse Català, Ed62

 
En definitiva, la trazabilidad se conceptúa como la capacidad de reconstruir el historial de un producto y las condiciones que lo rodean a lo largo de toda su vida

 

El primer valor añadido que debe aportar la trazabilidad es el de posibilitar que se averigüe el origen de un problema.

 

 Esta capacidad de conocer el historial de un producto permite el acceso a las características de su proceso de producción o de distribución, etc., es decir, a sus atributos y puede facilitar la entrada en mercados de mayor valor añadido.

 

Resumiendo, el beneficio más inmediato de la trazabilidad es tener conocimiento de todo lo que sucede a lo largo de la cadena de producción y así poder eliminar rápidamente el producto que es inseguro, o que tiene probabilidad de serlo, antes de que llegue al mercado.
 
Al mismo tiempo, debe permitirnos averiguar el origen de la no-conformidad del producto en cuestión.
Identificación, etiquetado y trazabilidad: tres conceptos diferentes y necesarios
Es muy importante no confundir los tres conceptos, que son diferentes aunque complementarios. Por ejemplo, es imposible trazar un producto que no está identificado, o bien puede ser que tengamos un buen sistema de trazabilidad y que el producto esté mal etiquetado. Por otro lado, determinadas afirmaciones del etiquetado (por ejemplo, el origen del producto) no serían justificables sin una trazabilidad que las demostrara.

 

Tampoco debe confundirse el etiquetado que pretende informar al comprador con el etiquetado que aporta información logística para automatizar el sistema de trazabilidad.
En este mismo sentido, un producto puede estar bien identificado (número de código, crótalo, etc.) pero no tener asociada la información que permite establecer su trazabilidad.

 

Dentro del concepto de trazabilidad, es preciso distinguir los términos siguientes:
Trazabilidad hacia atrás o ascendente. Es la capacidad de conocer,
a partir de un producto, los diferentes ingredientes y otros elementos
que han intervenido en su elaboración.
Trazabilidad interna. Es la información que nos permitirá relacionar un producto con las materias primas y los datos más relevantes de su proceso de elaboración, incluidos los resultados del autocontrol que le afectan.
Trazabilidad hacia delante o descendente. Es conocer el destinatario de un producto, así como toda la información relativa a su comercialización.
 
Normalmente se entiende la trazabilidad como un instrumento que permite garantizar la calidad de los productos.

 

La trazabilidad resulta básica para garantizar las características de un producto.
 
Otros valores y beneficios que comporta la trazabilidad para el operador
Establecer un sistema de trazabilidad obliga a tener un conocimiento profundo de los procesos que se desarrollan en una empresa. Esta información permite varias iniciativas:
 
Potenciar los atributos de los productos: por ejemplo, subrayar el origen de un producto o algunos tratamientos aplicados en su elaboración permite reforzar el etiquetado de productos con características especiales.
 
Mejorar el producto: conocer todo su historial permite detectar y corregir cualquier incidencia que pueda producirse a lo largo del proceso de elaboración y comercialización.
 
Conocer y gestionar mejor el stock de productos: la identificación de los productos, el conocimiento de los flujos, las dimensiones de los lotes, es decir, la implantación de un sistema de trazabilidad, obliga a trabajar de una manera más ordenada y sistematizada.
 
 Contribuir a estandarizar y/o homogeneizar procesos
 
En Piràmide CI, S.L. tenemos los conocimientos y los medios necesarios para asesorarle en cualquier implantación que usted desee llevar a cabo.
 
No dude en consultarnos.

 

 

                                                                                                                                                                                               

Copyright © (1998 - 2012) PIRÀMIDE Control Industrial S. L.